25 septiembre 2006

Visiones de espanto


(o por qué decidí bloquear algunos canales de televisión)

Lo reconozco, mis expectativas en relación a la televisión evangélica eran otras. Pensé, tontamente, encontrar más virtudes cristianas que bajezas humanas fluyendo por ese medio de comunicación.

Mi reciente decisión de bloquear los canales evangélicos del televisor no fue fruto del legalismo irracional. Además de sentir verguenza e indignación por esta pantomima ridícula de cristianismo, sentía que asisitr a este sainete me estaba afectando físicamente.

A continuación tres episodios y mucho escozor, su lectura explica mi desazón. Sabrán por qué aprecio cada vez más la bendición de la lectura y a las bestias del Animal Planet (que me generan más simpatía que estas otras bestias apocalípticas).

  • Episodio 1. No entre!

  • Un anciano pastor encorbatado invitaba a los televidentes al servicio dominical de su iglesia. Fue por su entusiasmo que me quedé unos minutos más en ese canal (el mismo entusiasmo que en breve me haría hervir la sangre). Lamento recordar textualmente sus palabras:

    - "Todos están invitados a nuestro templo, pero atención, si usted no viene vestido decentemente, no entra! Hombre sin pantalón largo, no entra; mujer mostrando el ombligo, no entra; hombre sin corbata, no entra; mujer mostrando los senos, no entra...
    Si usted no viene vestido decentemente, como agrada a Dios, no se atreva a entrar al templo! porque tenemos personal debidamente entrenado que no lo va a dejar entrar!"-

    ¿Hacen falta más explicaciones?

  • Episodio 2. Money, money, money...

  • Uno de los predicadores 'estrella' del pentecostalismo norteamericano estaba compartiendo con su público una revelación que Dios le había dado recientemente. El Señor, según él, le había dicho que prometía bendecir a su pueblo de la siguiente triple manera:
    1º. Un hogar libre de estrés, por un año.
    2º. Sanidad divina, por un año.
    3º. Prosperidad económica, por un año.

    Como suele suceder en estos casos, todo está fríamente calculado. El 'ungido' invoca a la divinidad, y una vez que te tiene entre sus manos te exprime hasta el mismo aliento. ¿Cómo alguien puede ser tan ingenuo para pensar que todas estas bendiciones maravillosas de Dios serían otorgadas de pura gracia? No señor, el 'ungido' dijo que esta triple bendición estaba reservada sólo para las primeras mil personas que enviaran un 'donativo' de 8.500 dólares para su ministerio antes de Pascua.

    Lo único que el ciego creyente seguidor de este ciego mediador mediocre debía hacer era elegir la forma de pago: un cheque por el monto total de la 'bendición', diez cuotas de 850 dólares, o cien cuotas de 85 dólares.

    ¿Se imaginan la cantidad de gente que habrá, ávida de la intervención divina en sus vidas, engrosando la cuenta bancaria de este estafador?

  • Episodio 3. Viva la pena de muerte!

  • Un predicador centroamericano, de estos de doctorado por correspondencia y que les encanta que les llamen 'reverendo', estaba tirando contra todo y contra todos en su sermón dominical transmitido por televisión para todo el continente. Sus argumentos para refutar a todo aquel que no pensara como él eran endebles e invocaba la Biblia como si fuera su talismán, un fetiche.

    Me gusta relacionarme y escuchar a gente que piensa distinto a como yo pienso, aprendo, crezco, reflexiono. Claro, mi grado de tolerancia tiene también su límite, por ello me reconozco profundamente humano. Creo que el respeto es fundamental para el diálogo entre diferentes, aunque hay barrabasadas que me revuelven el estómago y todo su contenido.

    El último punto del sermón de este personaje tenía que ver con el debate por la pena de muerte que se está dando en su país por estos días. Escuchen:

    -"Quiero decirles algo, no se que está esperando el presidente para firmar el decreto e imponer la pena de muerte en nuestro país. Lo necesitamos con urgencia, nuestras cárceles están demasiado llenas. Yo no creo en eso de que hay que perdonar, el que mató tiene que morir. Yo quiero la pena de muerte para mi país, y la quiero ahora!"-

    Hay gotas que derraman vasos, esto fue una cascada escatológica.

    Elegí estos tres momentos entre varios a los que me arrepiento de haber asistido. Hay características a través de las cuales se pueden vincular a unos con otros: carencia total de misericordia, megalomanía, abuso, charlatanería, etc. ¿Y Cristo? el más ausente.

    Frente a esta falsa religión añoro el azote de cuerdas de Jesús, aquel que puso patas para arriba las mesas de los usureros, pero esta vez en tanto estudio de televisión. Quiero acercarme a la mesa para escuchar a aquel Jesús que come y bebe con los pecadores. La televisión me dejó cansado y agobiado, se que él puede hacerme descansar.

    Que así sea.

    9 comentarios:

    Gaby dijo...

    Correegi unos desastres de tipeo.
    Aqui de nuevo.

    En mi joven juventud oia en la radio (que luego fue comprada por triste celebre) a dos pastores menonitas, y es imperdonable que ahora mi "alzehimer" no me deje recordar el apellido.
    Ambos eran hermanos, y eran los únicos que en aquel tiempo de "avivamiento" argentino y despertares en la década del 80, no gritaban. Dialogaban. Si los identificás y recordás el apellido, por favor mensajeame. Menonitas o Hermanos Libres.

    Uno de ellos dijo una vez: (lo cito así en el aire, interpretando, mas que nada) = Que si un cristiano no está preparadao para oir lo que no quiere oir, es que algo pasa con el oido de ese cristiano, con su fortaleza y con su base de roca.

    Eso lo dijo en respuesta a una doña que lo llamó por teléfono para criticarle que había pasado una nota con un ateo y bla bla, viste que las doñás se escandalizan fácil...

    Y a mí me quedó esa frase. Pero siempre quise saber cuál era el límite entre oír, soportar y tolerar.

    Creo, a las cananeas de Salomón no había que matarlas a todas, -digo yo...- pero Salomón las empezó tolerando "A" ellas y después toleró "LO DE" ellas. En ese caso fue la idolatría.
    Su tolerancia comenzó una línea descendente hacia el mamarracho y la tragedia, que llegó al punto máximo con Manasés y luego lo paró la bolsa mojada del cautiverio.

    Bueno, leyendo esto que escribís (y sabiendo que estos pastores se reproducen como cananeas) me pongo loca.

    Yo también trabajo por la tolerancia, y está la tolerancia dentro de mi ejercicio espiritual. Pero me pongo loca con esta gente.
    Yo no puedo creer que sea tan fácil que enmugren el trabajo serio y bendecido de tantos obreros (anónimos incluso).

    Yo pienso que hay que mandar una lluvia de lavandina a los púlpitos, con presión de hidrolavadora, porque a la apostasía que se viene, en vez de verla autografiada por los de afuera, van a estar patrocinadas generosamente por esta clase de sujetos en el nombre de...

    Ya me di cuenta que lamentablemente la gente no distingue. No hila fino. Estos tipos lo saben y lo aprovechan al máximo.

    Yo no tengo acceso acá a esos canales, pero los grabaría nomas que para poner los clips en el blog y que se les vea la trucha en primer plano.

    (Lo de la pena de muerte no tiene desperdicio)
    Mi oido tiene aun muchas debilidades y no me sale tomarlo como de quien viene.

    Haceme zapping, por favor. Voy a mirar en el vintage a Carlitos Balá.

    Gaby dijo...

    Otra cosa que me olvidé:
    Lo de las "visiones" y la frase "el Señor me dijo", es algo que me tiene podrida, por expresarlo de la manera más suave que me sale.

    Gabriel dijo...

    Monja! me diste una idea bárbara...! Voy a buscar en YouTube a ver si encuentro algún videito de esta gente despreciable para colgarlo acá.

    Vi un par los otros días, pero están en inglés, sobre las investigaciones que se le están haciendo a Benny Hinn. Las 'cositas' de siempre, enriquecimiento ilícito, desvío de fondos del 'ministerio' para pagar los ostentosos lujos del 'siervo', etc...

    Si vieras estos canales te darías un empacho bárbaro, de esos que le dan a uno en los tenedores libres. Pero con las mismas consecuencias que cuando los empleados escupen la comida y en la cocina no se lavan las manos y te transmiten la escherichia coli.

    Hay muchísimo más, te matarías de risa y de verguenza. Quizás la risa nerviosa esa que le da a uno cuando no sabe si apagar el televisor o agarrarlo a las patadas.

    Te cuento: el pastor aquel que tiene su 'filigresía entrenada' para no dejar entrar a la gente común a la iglesia, se reconoce un 'orgulloso legalista'. En otra oportunidad lo vi dando una clase magistral, con pizarrón y todo, sobre 1º Timoteo 2:9-15... te imaginarás las cosas que dijo.

    Este es el ejemplo puertorriqueño que elegi, del tipo de denominación retrógrada que te podés encontrar en cualquier esquina. Es como retroceder en el tiempo hasta la Ginebra de Calvino.

    Lo de aquellos dos pastores menonitas o libres no me acuerdo. ¿Era en la zona sur? Yo conocí una radio allá por Temperley que la tenían dos hermanos. ¿Será esa?

    Anónimo dijo...

    He escuchado mucha oración por "alcanzar a través de medios masivos". He visto en varios pastores el deseo de tener ese "altavoz" que llegue a multitudes, como si tan sólo faltara amplificar su mensaje para lograr el acometido.
    Sin embargo, la medida de influencia no está determinada por los medios con los que se comunica, sino por la medida del propio mensaje. Programas de mucha paja y poca semilla siempre terminarán siendo un desperdicio más de tiempo-aire. Y con frecuencia, para mal de muchos... una vergüenza de la ineptitud para ser culturalmente productivos.
    ¡Mucho que andar por delante!.

    Gabriel dijo...

    Es cierto, Carolina.

    Yo agrego:

    -- al contenido del mensaje, una buena medida de misericordia (de Anás y Caifás estamos llenos)

    -- al desperdicio de tiempo-aire, empobrecimiento de la grey (no hay, casi, programas que tengan auspiciantes, ¿quién termina pagando los platos rotos -y sucios- sino la misma congregación?)

    -- a la improductividad cultural, escarnio (si no tuviera una fe cristiana y evangélica, estos señores me hubiesen provocado no desearla jamás)

    Saludos! Gracias por pasar, y por volver.

    Anónimo dijo...

    Hola Gabriel. Llegué acá por tu referencia en el blog de Melvin (¿Estan cambiando los pentecostales?). Tienes un estilo crudo y directo de denunciar las cosas. Estoy de acuerdo con respecto a los programas de TV. Es lamentable que pocas veces consigas algo bueno; cuando no están pidiendo dinero están con conversiones insulsas o cosas irrelevantes. Da lástima, pues, que se desperdicie tan buen medio de comunicación de esa forma. Te confieso que en mi caminar con el Señor he tenido varios tropiezos, por que no podido sufrir el comportamiento de cierto líderes (y grupos) tan distintos en mi opinión al caracter de Cristo. Pero doy gracias a Dios que me ha ayudado a entender que debo proyectar mi mirada hacia él y no tomar en cuenta el desastre que pueda ocurrir alrededor. No obstante, insisto que es una lástima que existan tantos "líderes" tan legalistas, sin piedad, orgullosos y que creen que son literalmente la niña de los ojos del Señor. Un gran abrazo desde Venezuela.

    Gabriel dijo...

    Orlando,

    Muchas gracias por pasar y dejar tus palabras.

    Hace unos días atrás discutimos en un grupo de estudio sobre la frase "no pongan sus ojos en mí, pongan los ojos en Cristo". La conclusión fue casi unánime. Aunque es verdad que nuestro modelo a seguir por excelencia es Cristo, necesitamos humanos referentes y saludables a quienes mirar, estimar, imitar.

    El problema de consumir el evangelicalismo basura es que, por atrofiarnos el sentido comúm y la reflexión, uno llega a pensar que el sadismo que manifiesta Pat Robertson (por nombrarte uno de los payasos del circo) tiene que ver con Dios y con las virtudes cristianas.

    Como tú lo has visto, los líderes inmisericordes se reproducen como conejos silvestres.

    Un abrazo para tí, adelante!

    Anónimo dijo...

    hola soy ex pentecostal evangelico me he convertido en testigo cristiano de jehova..
    http://wwwex-protestante-pentecostal.blogspot.com

    escribamne solobuscandolaverdad@gmail.com

    Gabriel dijo...

    Anónimo,

    Muchas gracias por tu comentario.

    Hay algo que no entiendo, ¿por qué has cambiado un fundamentalismo por otro? ¿No es seguir en el mismo círculo vicioso?

    Un abrazo,