29 enero 2007

Vergüenza

Siempre digo que es una pena -entiéndase "castigo"- que Latinoamérica haya sido, y esté siendo, tan influenciada por lo peor del evangelicalismo fundamentalista americano.

Me explico. Basta con dar una mirada a la iglesia en los distintos países hispanos para darse cuenta de algunas características comunes, enfermedades compartidas.

1. Los creyentes son consumidores compulsivos de 'novedades'. El cantante de moda, el predicador de moda, la iglesia de moda, la 'unción' de moda, la profecía de moda, etc. De esta manera, todo es desechable, perecedero, superfluo y banal. Los creyentes se prostituyen con relaciones de una sola noche y nuestros templos se han convertido en un gran acopio de basura -siempre bienvenida cuando baja del Norte-.

2. Ser exitoso es una obligación y sinónimo de una gran espiritualidad. Hay 3 ó 4 gatos locos con iglesias multitudinarias que automáticamente se transforman en 'gurús', con tanta demanda de revelaciones nuevas, que terminan hablando estupideces.
Mientras tanto, los pastores de pequeñas comunidades sufren una presión increíble por parte de sus denominaciones, y del medio donde se mueven; son tildados de 'fracasados', 'poco espirituales', 'malos pastores'. Ya no importa que sean hombres honestos, sensibles a las necesidades de la gente, sencillos, buenos esposos y padres de familia; si no multiplican, si no se muestran invencibles, si no engrosan la cuenta bancaria de la iglesia, no sirven. Ya pocos cargan con nobleza el ser pastor -título que remite cuidado y cariño-. Cada vez aparecen más reverendos -¿dignos de qué reverencia?-, nuevos obispos -en iglesias que nunca tuvieron un gobierno sinodal-, apóstoles -propagadores de retorcidas doctrinas neopentecostales-, y profetas -dementes sin escrúpulos con interpretaciones escriturales personalísimas y escatológicas, en ambas acepciones de la palabra-.

3. Nuestras librerías cristianas están llenas de libros insípidos. Todo es "vendible", aun lo inútil. Es evidente que la teología de microondas ha tenido un efecto multiplicador impresionante en nuestro continente. Basta con dar una hojeada a algún libro de algún escritor famoso -casi siempre son gringos- para darse uno cuenta que el contenido es insustancial a nuestro realidad, a nuestro contexto. Hay ciertos consejos que pueden ser de alguna utilidad a la clase media americana, pero no dicen nada al subempleado de Argentina, a quien tiene que juntar cartones en la calle para dar de comer a su familia. Uno llega a la triste conclusión que "los 7 pasos para ser feliz", "los 5 escalones para un matrimonio exitoso", "la mejor vida ahora", es pura mentira barata y comercial.
Lo que los lectores del Tercer Mundo no saben, es que mientras ellos gastan su poco dinero en algún libro que supuestamente le va a enseñar algo provechoso para su vida, escrito por alguien más 'espiritual' que el común de la gente; del otro lado del mundo, el autor goza de un pasar 5 estrellas, un estilo de vida desenfrenado por la fama y totalmente despreocupado por querer cambiar realmente la realidad de las personas que leen lo escrito de su puño y letra.

4. Un pensamiento crítico ausente. Esta 'sedación' que hemos venido sufriendo desde hace décadas ha desembocado en algo que, particularmente, me causa mucha preocupación. Los creyentes, acostumbrados al amedrentamiento, no se animan a pensar, a cuestionar, a debatir. Hay una gula impresionante por todo lo que está servido "en bandeja", pero se manifiesta un raquitismo crónico cuando se insta a las personas a pensar y decidir por ellos mismos.
Hace pocas semanas estaba dando un taller en la iglesia, y estábamos hablando de la 'paradoja' de Jonás, -le llamo paradoja porque su historia contradice la común creencia que Dios preparó de antemano el futuro, que Dios no cambia de parecer, y su historia además tira por tierra el extremo sionismo y la islamofobia que sufre la iglesia actualmente-. Una chica, estudiante universitaria, hija de pastor, me hizo el siguiente comentario: "Yo me hago muchas preguntas, porque cuando leo las Escrituras e investigo, me doy cuenta que la historia no es como me la contaron, ¿será que estoy mal? ¿será que estoy pecando por cuestionar a Dios? ". ¡Yo tenía ganas de aplaudirle!, una persona -entre 40- que se atreve a compartir sus cuestionamientos, sus dudas, que se permite pensar: es un especímen raro -y valiosísimo- en nuestro medio.

5. Los líderes más aplaudidos son los mentores de hojarasca. La iglesia evangélica en esta parte del mundo está tan influenciada, tan cercana, y lamentablemente tan relacionada con el fanatismo religioso americano que el ser evangélico hoy aquí, es sinónimo de: intransigente, fundamentalista, asesino, homofóbico, invasor, inescrupuloso, indolente, usurero, etc, etc, etc.
Comparo a estos personajes con la imagen que siempre tuvimos en Argentina de Roberto Gomez Bolaños, el creador de "El Chavo del 8" -mi serie infantil favorita, hasta el día de hoy-. Siempre relacionamos y quisimos a don Roberto por su personaje más famoso, el Chavo. Sólo los que quisimos conocer un poco más de la historia del programa -en mi caso viví en México- nos llegamos a enterar del "tras bastidores": los escándalos entre los actores, las luchas de poder, las idas y venidas de hombres y mujeres con mucho dinero puesto en juego. Así y todo, el programa de mayor audiencia en toda Latinoamérica por muchos años.

Es lamentable que en América Latina no se conozcan los detalles de los escándalos financieros de Benny Hinn, de los escándalos políticos de John Hagee, del escandaloso negocio con dictadores africanos para extraer diamantes de las minas de Pat Robertson, del escándalo de las aventuras extramaritales de "haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago" Paul Crouch, de la escandalosa manera de pedir dinero a cambio de ficticias bendiciones de Rod Parsley, del escándalo del doble discurso de Jerry Falwell que ataca a todo el que no piense de forma irracional como él, pero que se le desaparece el discernimiento al momento de recibir un generoso salvavidas económico por parte de Sun Myung Moon -el líder de la secta Moon-.
He nombrado a pocas personas, y de cada una de ellas he mencionado sólo un motivo de vergüenza y deshonra, aseguro que el prontuario de estos señores es mucho más extenso. Lamentablemente, la lista de los que usufructuan de la fe desinformada de millones de personas es extensísima. Quiero reservar mi energía mental para cosas más productivas, vivificantes, porque esta gente huele a podrido.

La realidad del movimiento evangélico duele, y da vergüenza. Siento la necesidad de abrir bien los ojos, y de ayudar a otros a hacer lo mismo.

13 comentarios:

Abel dijo...

A mí también me duele y me da verguenza este rostro de la iglesia latinoamericana, sin embargo, tengo esperanza porque creo que estamos empezando a abrir los ojos, ¿no crees??

GUILLERMO dijo...

Sólo un muy breve comentario, porque paso corriendo, y es que me ha venido a la cabeza al hilo de esta frase sacada de tu comentario "Nuestras librerías cristianas están llenas de libros insípidos": El otro día, hurgando en una librería "cristiana", encontré un libro con un título que decía más o menos así: "Comer como Jesús: Una dieta acorde a la alimentación de Cristo.". Unas lechugas y unos tomatitos adornaban la portada. Nada más, porque no tengo palabras, al menos en este momento. Sé que debería reírme, pero me provocó asco. Un abrazo, Gabriel. Guillermo Weffer

Gabriel dijo...

Hola Abel!

Ya lo creo. Y creo también importante ayudar a otros a abrir los ojos -aunque haya muchos Bartimeos conformes con estar tirados a la orilla del camino-.

Un abrazo,

Gabriel dijo...

Hey Guillermo!

Yo vi ese libro aquí en Puerto Rico! Aunque insípido (justo un elemento alimenticio :) me imagino que tiene intención de ayudar a la gente con su alimentación -digo 'me imagino' porque no me dio voluntad ni de hojearlo-.

Hay otros peores, trágicos y repugnantes; tristemente célebres pues se venden como 'pan caliente'.

Sigamos la charla, un abrazo.

La Monja dijo...

Presente!!


Lory tiene que saber de que se trata este "vagar, "vacilar", "virar" y "variar" en la gente...

Un abrazo

Caro dijo...

Gabriel,
¡a qué esos cinco puntitos siempre nos siguen en la historia del cristianismo y se mutan, se trans-forman con la misma esencia podrida de por medio!

¡Pero claro! Verlo hacia atrás es comodísimo. Nombrarlo ahora sí que incomoda, desliga, desengaña... y sobre todo evidencia los moretones de intoxicación como demanda de oxígeno.

Por ello nuevamente gracias por compartir la mirada. Después de ver que lo que sube y baja entre el cielo y la tierra con la Cruz de Cristo es cosa "terrible", conviene dormir con cabecera de piedra como le hizo Jacob en Betel. Querer pensar conforme a la mente de Cristo nunca fue cosa cómoda.

Un abrazo

Lagarto dijo...

Dicen Morris Cerullo y Benny Hinn que su ministerio se volvió "explosivo" cuando Jesús se les apareció en persona en una visión.

Yo de lo que no tengo duda, es que se les apareció un buen mercadólogo.

Yo tendría una pregunta que hacerles a estos grandes siervos de dios Mammón ¿Se les aparece Jesús cuando ven a un niño latino o afroamericano mendigando por las calles? Lo dudo.

Saludos a toda la comunidad.
Gracias por tus mensajes mi buen Gabrindio, en especial por el blog de Gondim.

Adrian Piña.

Guillermo Weffer dijo...

Si, Gabriel, lo sé. Evidentemente, este no es un ejemplo de un libro de los peores, ni mucho menos. Precisamente por eso, por parecer inofensivo, se obvia en muchas ocasiones -como esta- la verdadera intencionalidad de algunos autores "llamados" cristianos.

Pero no por "insípido" deja de ser peligroso. La falta de sutilidad en el tema del libro para mostrar los tentáculos sucios de la mercadería, es tan impúdico y desvergonzado, que por no conllevar -que no sé realmente hasta que punto esto es cierto-consecuencias tan funestas y destructivas como cualquier herejía vendida para sacar dinero, deja de ser negativo.

De todas formas, creo que los puntos que expones también son un reflejo de lo que ocurre en otros países.
"Los creyentes son consumidores compulsivos de 'novedades'"
"Ser exitoso es una obligación y sinónimo de una gran espiritualidad"
"Nuestras librerías cristianas están llenas de libros insípidos."
"Un pensamiento crítico ausente."

son auténticas verdades como puños, que suscribiría para la iglesia en España, por ejemplo, aunque a menor escala, el espíritu es el mismo, aunque aderezado todo ello con algo de descreimiento, unas dosis de envidia -el gran sepulcro blanqueado en mi país- y un poco de cinismo. Y me dejo el último punto porque en España, los evángelicos somos como una raza aparte, y de esto ya hablaremos más adelante.

Seguimos la charla, amigo.

Gabriel dijo...

Gaby,

El día que Lory empiece a contar lo que sabe y lo que ha visto... se arma la 'hecatombe'.

Un abrazo,

Gabriel dijo...

Caro,

Creo que podríamos seguir añadiendo puntos, es triste, ¿no?

Ojalá nuestro paso por este mundo -y por esta iglesia- deje una impresión distinta, no esa sospecha a engaño solapado -a veces- y evidente -casi siempre- como esta gente.

Abrazo,

Gabriel dijo...

Lagarto Adrián,

Fijate que nunca conocí personalmente a Morris Cerullo -menos mál- pero si tuve en mis manos un libro de él, cuando viví en Paraguay allá lejos y hace tiempo, donde enseñaba "técnicas para curar a la gente"... Un charlatán de 1º categoría.

Como dije, la lista es largísima. Suelo decir: en la viña del Señor hay de todo, hay uvas, hay labradores, y hay zorros (de estos últimos hay muchos...)

Un abrazo,

Gabriel dijo...

Guillermo,

100% de acuerdo contigo.

Oye, luego cuéntame un poco más como es el submundo evangélico en España.

Un abrazo,

Caro dijo...

Si!!! qué se arme la hecatombe!!!
¿No le gustaría a Lory escribir un blog?
Abrazos