12 febrero 2007

Un día en Borders

El sábado estuvimos con Lory, casi todo el día, disfrutando de la librería Borders de Plaza las Américas. "Plaza", como se conoce comúnmente, es uno de los mayores shoppings de todo el Caribe. El auténtico templo mayor del espíritu consumista puertorriqueño.

Es cierto que nuestros valores distan mucho de los diamantes de las vidrieras, los trajes Armani, las automóviles Jaguar y de todo un sinfín de nimiedades -no menos atrayentes- que se pueden encontrar allí. Sin embargo, confieso que Borders nos atrae irresistiblemente.

Hay varias razones para esa 'atracción': vivimos en una isla-ciudad con cada vez menos espacio verde para disfrutar en un día libre, las expresiones artísticas -teatro, danza, ópera- son escasas (hablo comparando, injustamente, Puerto Rico con Buenos Aires) y porque Borders es la única "mega" librería que hemos encontrado aquí. Si alguien sabe de otra, por favor, nos avisa! Ahora que lo pienso, es lo único "mega" que me gusta :)

Allí, al igual que en El Ateneo, uno puede sentarse a leer el tiempo y la cantidad de libros que desee, tomando un café en el segundo piso o tirado en el suelo -a falta de mayores bancos y sillones-. Eso sí, con algo más de desorden y no tanto silencio, pero se disfruta igual.

En el piso superior, además de libros y más libros, uno se encuentra con toda una gran sección de música, otra de conciertos y películas en DVDs. Muchos aprovechan para conectarse a Internet inalámbrica con su laptop, y otros, como yo, andamos tomando notas con lápiz y papel. Hasta hay un espacio donde, todo el que lo desee, puede sentarse a jugar ajedrez con ancianos muy experimentados en esas guerras de peones.

Lory viendo libros de management y liderazgo
Esta vez anduve viendo, alucinado, la autobiografía de Nelson Mandela y el libro de Desmond Tutu "No Future Without Forgiveness" (No hay Futuro sin Perdón). Terminé con un libro chiquito pegado a la mano, que me obligó a traerlo a casa, ya contaré de él en un próximo post...

3 comentarios:

caro dijo...

Gabriel, lo más parecido que conozco a "Borders" lo conocí en Buenos Aires. No recuerdo bien el nombre, creo que es "La Opera". Llegamos ahí por accidente en pleno domingo. Fue un accidente muy disfrutado.
Acá en México tenemos unas "cafebrías" llamadas "Péndulo"; una la tengo frente al trabajo. Sólo que el espacio es menor y tiene libros demasiado caros para mi bolsillo y de formalidades que me impiden sentarme a leer al estilo Lory cuando lee managment. Tendremos que irnos a Puerto Rico a visitar con ustedes pasillos de Borders. :)

Gabriel dijo...

Caro!

Antes, en Buenos Aires, las grandes librerías también eran así. Quiero decir, uno iba a buscar el libro que quería comprar, pasaba por la caja y por ahí uno se iba a leerlo a la casa.

De unos años para acá, librerías como "El Ateneo", tienen cafetería dentro, amplios sillones y mesas donde uno puede sentarse con una pila (literal) de los libros que quiera y leer, leer, leer... en un ambiente super-silencioso.

Acá en Puerto Rico es distinto. Para empezar, en Borders, siempre hay música un poco alta... y ni siempre uno la disfruta cuando quiere leer (el reggaeton, por ejemplo)... Eso sí, lo que está bonito es que uno puede tirarse al suelo donde se le pegue la regalada gana... Hasta hay gente que entra con guitarra y se pone a tocar dentro. Muy bohemio, ja!

Me alegra que hayas tenido una linda experiencia en librerias de Buenos Aires. La avenida Corrientes es famosa porque tiene un sinfín de pequeñas librerías que están abiertas las 24 horas. Y se puede conseguir de todo, libros viejos a precios muy económicos. Si leíste a Umberto Eco en "El nombre de la Rosa" la narración comineza allá, en la avenida Corrientes, donde descubre unos documentos entre tanto libro viejo.

Nosotros íbamos también a una de Oaxaca, bastante grande, un edificio antiguo cerca del zócalo, de tres plantas repleto de libros. Nos gustaba mucho. Ahí conseguimos libros de antropología a muy buen precio... ya hace unos años :)

A ver cuando nos vamos de tour por las librerías, ja!

Barbara dijo...

Yo era una visitante frecuente de Borders de Escorial plaza pero de un tiempo a esta parte he dejado de ir. Algunas cosas han cambiado: Cuando te sientas en el piso te reganan y no te lo permiten,si vas con tu laptop nunca puedes conectarte( no hay servicio real de internet), eliminaron el cafe refill ( hace como dos anos existia),no agregan variedad al ya gastado menu ( he visitado las tiendas de Philadelphia y Washington DC y hay que ver ese menu!! exquisitos dulces)
Tenemos que usar la creatividad para poder atrevernos a decir:Puerto Rico lo hace mejor.
realmente deseo que mi isla sobresalga y mejore.