08 abril 2007

Recuerdos de Semana Santa

Caminamos, cada Viernes Santo, los pocos kilómetros que nos conducían a través del pueblo hasta el patio del templo.

La primera vez llegué allí por curiosidad, para escuchar el sermón sobre las “siete palabras”; las veces siguientes fue por necesidad. En aquel pueblo del sur de Oaxaca encontré un espacio que me ayudó a recordar la historia y acrecentar mi fe en el Cristo del madero.

Fue uno de esos viernes que tomé la foto que está entre las más bellas que aún conservo, la de una mujer zapoteca adorando a su Cristo indígena al pie de la cruz. Pocos meses después, durante una clase que dábamos en la universidad, esta misma foto escandalizaría a mis propios hermanos evangélicos e iconoclastas.

Regreso, de vez en cuando, a caminar en mi imaginación por aquellas calles angostas, a sentir el viento arenoso de la tarde y el aroma a copal.

Este es mi recuerdo del Viernes Santo en Mitla, “la ciudad sagrada de los muertos” en lengua náhuatl. En la redacción de mi historia, es el pueblo donde celebré la vida, un capitulo que aún sigue abierto…

No hay comentarios.: